Ya es hora que las Copas del Norte y el Sur tomen más seriedad, se unan y excluyan a los que llegan de estorbo; Una Copa América que se debe unificar con Concacaf para replicar la ‘exitosa Centenario’ y una Copa Oro con 'chapa nueva'

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— La Concacaf y la Conmebol deben hacer las paces de una vez por todas y ponerse de acuerdo. Es el momento idóneo a que dejen su orgullo a un lado y ‘unificar’.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque ya basta de estar separados y brindarle a toda América un nivel pobre y pausado con dos Copas que no inician bien y que a veces suelen terminar bastante mal (aburridos empates y tandas de penal). Ya basta de separatismos y egocentrismos. Es hora de recrear el formato de la Copa Centenario —que fue todo un éxito económico y futbolístico, para todos los involucrados— y de dejar de cederle espacio a equipos mediocres, que suelen salir apaleados.


MAL DE TODOS

Y es que no solo la Copa Oro y la de América pecan de eso. Es algo que además se ha visto en los Mundiales (masculinos y femeninos y en todas las categorías) y se ha notado incluso, en las ligas de Naciones que se inventó Gianni Infantino, que ha hecho y deshecho desde su arribo a la presidencia de la FIFA, intentando reinventar o reparar algo que nunca estuvo roto desde un inicio.

Algo que, sigue y seguirá dañando al fútbol Mundial al permitir el ingreso de quienes no merecen estar. A los que no tienen nivel, cabida o fútbol con que aportar.

A eso se le llama disparidad, con una pizca de indiferencia, y todo por ‘Don dinero’. Con la única intención de generar dividendos, y sobresaturar un año calendario que ya tiene demasiado en su agenda.

Vea, que yo sepa, a los que sí practican buen fútbol dentro de la Conmebol, la Concacaf, la UEFA, la AFC, y los de Oceanía le interesa rozarse con la crema y nata de su región, que por lógica y, por ende, los prepara para la cita Mundial que se celebra cuatro años.


FUERA LA MEDIOCRIDAD

Y es que, ya estamos cansados de ver a equipos mediocres como los de San Marino, El Salvador, Martinica, Guyana, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Lituania, Bolivia y Perú. Ya estamos hartos de atestiguar su mediocridad. Son equipos de ‘fase de grupo’, como lo es México en todo Mundial.

Las nuevas Ligas de Naciones, por ejemplo, para mí, no tienen sentido, y únicamente —insisto—saturan el calendario anual del jugador con el ‘catch’ que de que ofrecen ‘una segunda oportunidad’ para clasificar a una Copa Continental.

¡No garantizando un pase al Mundial!


Para esto están las eliminatorias, Infantino. Por si eso fuera poco, ahora la FIFA pretende aumentar el número de participantes en Mundiales femeninos, ignorando así marcadores ridículos como el 13-0 de las vigentes campeonas ante su similar tailandés y otros que propinó Holanda, así como Brasil.

Por lo que, por enésima ocasión, ¿Por qué no apostarle a la calidad, en lugar de a la cantidad?

¿OCTOGONAL?

Para este servidor, sería mejor ver a los mejores ocho de Concacaf en una octogonal de todos contra todos, a los de Conmebol divididos en grupos, en una sede definida, para no restarle importancia a la seriedad de dichas copas, que, siendo honestos, merecen su lugar.


Pero no con fútbol pobre y mediocre, sino con uno, de total calidad.

En cuanto a los invitados se refiere, bastaría con recrear el formato de la Copa América Centenario, que no solo sirvió para unir a ambas Confederaciones, sino, además, contribuyó en el crecimiento del fútbol de toda esta región.

En cierre, recuerde que, el mayor artista es aquel que en la suma de sus obras ha incorporado el mayor número de sus mejores ideas, a la vez que ha sabido entender y comprender que, los peores momentos, dan nacimiento a las mejores oportunidades.

Los dejo. Hasta la próxima.

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