En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias. La última ventana de traspasos brindó alegrías paras algunos y amargos sinsabores y acciones de índole traicionero para otros. Los casos de Messi y Cristiano, y la ‘merecida libertad’ que exigen Mbappé y Haaland

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— “Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo”, fueron las palabras exactas de Benjamin Franklin — ex presidente de los Estados Unidos— que me cruzaron por la mente previo a redactar esta columna de opinión.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque aplica a perfección a mi tema. Es un espejismo a lo atestiguado en el más reciente mercado de traspasos, en el cual hubo sorpresas y cosas raras, todo dentro de la carpa del mercado más grande y caro del Fútbol Mundial. Sí, el de Europa.

El de compras, ventas y exportaciones multimillonarias, que nos permitió ver múltiples efectos dominó, cuando Lionel Messi y Cristiano Ronaldo llegaron casi en contra de su voluntad y por sorpresa a equipos como el PSG de la Ligue 1 —y en el caso de Cristiano— un inesperado giro, extraño ‘rebote’ y a la vez, ¿grato retorno a las filas del Manchester United de la EPL?

Un mercado negro. De fango, y más para algunos como Messi, teñido de traición, mentiras y chismes tras su mala salida de las filas del FC Barcelona.

Un Barça que, hay que decirlo. Pagará —con creces— lo hecho al mejor jugador en su historia, y que además tendrá que saldar todas las cuentas pendientes que tiene con su afición y exjugadores, porque hay que decirlo también, fueron tratados de la misma forma que el rosarino, hoy en el PSG francés.

Pero iremos por partes, pues este mercado y por ende, tema y columna de opinión, incluso, arrastra a Kylian Mbappé y a Erling Haaland, que están por cambiar ‘cromos’ tan pronto como se vuelva a abrir el portón invernal.

Ojo que no es nada seguro, pero si las cosas le salen a Kylian como las tenía contempladas hasta hace unos días atrás, estaría uniéndose a las filas del Real Madrid en el verano de 2022 y no al FC Barcelona como lo dice ‘AS’.

CONEXIÓN ESPECIAL

Lo único que podría evitar que esto se lleva a cabo y se transforme en una realidad es que, últimamente se le ha visto a Kylian muy conectado con Lionel Messi. Y con Neymar. De hecho, dentro del marco de la Liga de Campeones, no solo le cedió un penal a Leo Messi, que lo anotó de forma magistral, sino además, lo baño en elogios tras el partido, admitiendo y recordándonos a todos que, es el mejor jugador del Mundo.

Empero, aun hay mucho terreno por cubrir en esta novela.

Una novela cuyo capítulo final podría sorprender a propios y extraños. A mí, en lo personal me agradaría que se quedará Mbappé en el PSG, pues los tres juntos, con un buen entrenador que no sea el actual, harían estragos y serían casi imparables.

Con respecto a Erling Haaland se refiere, este suena y fuerte para la Premier, La Liga e incluso la Ligue 1. Claro, en el caso de que finalmente se vaya Kylian Mbappé. A Haaland lo quieren los dos de Manchester. Algo que no me extraña en lo mínimo, pues para ganarlo todo, ambos deben tenerlo todo a su favor. Contratando a Haaland, le aseguraría a cualquiera de los dos elencos, un jugador saludable, no viciado, talentoso, sediento de triunfos y definitivamente, una garantía de gol.

Desde la ya famosa fecha del cierre de traspasos de hace unos meses atrás, hasta el día de hoy, estos temas — Messi, Mbappé, CR7 y Haaland– siguen vigentes en todos los noticieros. A tal grado que, se tocan diariamente o cada vez que uno de los antes mencionados tiene una gran actuación.

EXITOSO, ETERNO

Algo que nos lleva al próximo punto. El carambolazo que hoy en día tiene a Cristiano Ronaldo de vuelta en Trafford, donde jornada tras jornada, le sigue salvando el trabajo a Ole Gunnar Solskjær.

Lo de Cristiano, como lo de Messi, fue totalmente de último momento, y hasta cierto grado accidental. Un momento en el cual el Barça ya no podía, y en el cual, la Juve se hundía.

Pero les cayó ‘de perlas’ a ambos. Messi vive tranquilo y sin acusaciones de Hacienda y el odio madridista en París, y Cristiano ha vuelto al equipo de sus amores, donde jornada tras jornada, nos sigue demostrando que la edad, es solamente un dígito.

A lo de estos cracs, súmenle lo brusco y hasta cierto grado lo cruel que trató este mercado —por lo repentino y la inmediatez de sus traspasos —por distintos motivos a jugadores de la talla de Saúl Íñiguez, Nuno Méndes, Moise Kean, Antoine Griezmann, Xherdan Shaqiri, Raphael Varane, Romelu Lukaku, Jadon Sancho, Gianluigi Donnarumma, Rodrigo de Paul y Weston McKennie entre tantos otros.

Casi todos, repentinos y en algunos casos, como los ya mencionados, arrebatados.

NADA CAMBIARÁ

Eso dicho, espere que la próxima ventana siga trayendo sorpresas, pues como bien pueden firmarse contratos y precontratos, también puede haber trueques al estilo NFL, NBA, MLB, NHL y MLS, que ya se volvieron muy comunes dentro de la Comunidad europea de fútbol.

Y como debe ser, pues nadie debería estar atado y/o vinculado a un jugador, equipo, situación o circunstancia si alguien apuesta por un jugador en otro lugar, y más, si es por algo a cambio de ‘beneficio mutuo.’ Recuerde que el ‘deshecho o desperdicio’ de uno, es ‘el tesoro de otro’. Siempre habrá un roto para un descocido.

En cierre, los tiempos están cambiando. Ya las lealtades no existen. Y ‘Don dinero’ sigue firme en su pedestal. Razón por la cual quiero reiterarles que, en esta vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.

La última ventana de traspasos brindó alegrías paras algunos y amargos sinsabores y acciones de índole traicionero para otros. Hoy, algunos están felices, mientras otros se mueren por las ganas de caminar, andar, avanzar, aventurar, triunfar y sobre todo, por conquistar.

Los dejo. Hasta la próxima.

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