Shohei Ohtani y Freddie Freeman tienen algo en común, mientras el de los de Disney llora tras dar su máximo y no tener oportunidad de jugar dentro de los Playoffs, el otro juega bien para los Dodgers pero derrama lágrimas ¿por su exequipo?

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE. UU.— Vaya verdad la que reza que, nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos.
Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque la queja trae descrédito. Una vez llegada la desgracia —si eso se le puede llamar a ser millonarios jugando al béisbol—, de nada sirve quejarse. Hay que hacer algo para mejorar su situación.

Y mientras Shoheo Ohtani llora de la colera o furia, que su equipo ni a palos se mete a los Playoffs, Freddie Freeman ‘chilla’ porque ama a la ciudad de Atlanta, cuando debería ser agradecido de tener el privilegio de estar en un histórico equipo como Dodgers, que no solo le abrió las puertas, sino además, le dio mucho más por quien ahora llora en televisión Nacional.

Una vergüenza total, para él, y la institución de Dodgers, que tuvo que observar cómo mostraba su debilidad ante los medios de comunicación en su retorno a donde no le quisieron ofrecer lo que él ‘supuestamente más quería’.

LLORONES A OTRO LADO

Es por eso que a este, le digo que se vaya a llorar su casa —donde sea que viva en L.A.— y que sea más agradecido y menos malagradecido con quien le dio trabajo y una oportunidad de retornar a su verdadera casa, pues es oriundo de Fountain Valley, California.

En lugar de estar contento, y agradecido con su ‘higher power’, sea cual sea (porque no todos creen en Dios todopoderoso) por tener un contrato ridículo de dinero, que demuestre que sí quiere estar y que vino a jugar. Los problemas con su agente son eso: problemas con quien ya despidió por no ayudarle a quedarse donde se queja de haber dejado su corazón.

A decir del primera base de los Dodgers, habría sido 'engañado' por su ahora exagente agente para firmar con Los Ángeles Dodgers. Una vil mentira que no le creo, pues Atlanta no le daba las garantías que pedía. Sí hubo una última oferta, pero no era como la de Dodgers. Más suena como un malagradecido que un primera base de un equipo tan histórico como los de Chávez Ravine.

Y mientras le pedimos sea ‘más hombrecito’, y se ponga sus ‘big boy pants’ (pantalones de nené grande) le reconocemos que durante su estancia en Atlanta, a Freeman se le vio visiblemente emocionado por enfrentar a los Braves donde cumplió con sus labores.

GANANCIA DE 22 MILLONES

La última oferta de los Braves era de cinco temporadas y $140 millones de dólares. La de Dodgers, que el agente que despidió le consiguió, es de seis años, con un salario de $162 millones de dólares. 24 millones más para secarse las lágrimas.

A Freddie Freeman me resta recordarle que, la ingratitud es el precio del favor inmerecido y que en el béisbol no se lloriquea. Si no me cree, que se lo pregunte a Tom Hanks, que lo dijo en el largometraje dedicado al beisbol femenino, titulado, ‘A league of their own’.

En cuanto a Shohei Ohtani se refiere, su dolor es entendible y no incomprensible como las quejas de Freeman, este llora porque a pesar de ser de los mejores en su puesto y profesión, los Angels siempre fallan en darle lo que realmente merece y eso es estar dentro de los Playoffs.

Es por ello que la mayor interrogante para 2023 es, ¿Shohei Ohtani saldrá de Los Ángeles Angels si no clasifican a Postemporada 2022?

Digo esto porque dentro de mis amistades, conexiones y contactos, ya comienzan a surgir voces de que el astro japonés podría ser intercambiado debido a la nueva mala campaña del cuadro de Anaheim.

SE LO MERECE

Algo que, no debiera ser un motivo de sorpresa, porque una vez más, la campaña de Los Ángeles Angels —que realmente son de Disneyland— está siendo para el olvido en la Major League Baseball (MLB), lo que muy bien puede parar terminando y perjudicando la carrera de uno de los mejores jugadores del momento, como el japonés Shohei Ohtani.

Hace ocho temporadas que la franquicia de Anaheim no llega a una Postemporada, por lo que el lanzador y bateador asiático no conoce lo que es jugar etapas decisivas en las Mayores, a pesar de conseguir en tres años todos los logros individuales posibles.

Novato del Año, Bate de Plata, miembro del primer y segundo equipo All-MLB en ambas facetas del juego, ganador del premio Edgar Martínez al bateador designado más destacado, y Jugador Más Valioso del 2021 son parte de los éxitos conseguidos por Ohtani.

De hecho, los mismo le ha pasado a Mike Trout, que ha sido vetado de ese mismo privilegio de Playoffs. Pero este no se queja, más parece estar resignado y callado con la millonada que le pagan los de Anaheim.

FALTA POCO…

Si vamos a los datos fríos y calculados, Ohtani está en su último año de contrato con Angels, con un salario actual de apenas $5.5 millones de dólares; para 2023 podrá negociar su sueldo mediante arbitraje, previo a convertirse en agente libre para 2024.

Con estos antecedentes, será cuestión de meses para ver si algún equipo poderoso consigue uno de los intercambios más grandes en la historia de MLB. Y no lo dudo, pues no solo se lo ha ganado, sino además, los verdaderos amantes del diamante lo queremos ver en la gran carpa jugando en un mejor equipo, uno digno, que lo pueda llevar a los Playoffs.

En cierre, al astro nipón hay que recordarle que, nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía. Tu momento llegará, Shohei. Es solamente una cuestión de paciencia —que ya has tenido de sobra— y tiempo.

Tiempo, pero salir corriendo de esa inestable e irresponsable (recuerden lo de Tyler Skaggs) institución.

Los dejo. Hasta la próxima

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